En Baliarda entendemos la importancia de acompañar a los pacientes durante su tratamiento. Por eso, si tu médico te recetó un medicamento de nuestra línea, queremos invitarte a formar parte del Programa Cercanía. El modo que Baliarda pensó para ofrecer apoyo y asesoramiento personalizado tanto a vos como a tus familiares y/o cuidadores.
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La hipertensión pulmonar es un tipo de presión arterial alta que afecta las arterias de los pulmones y el lado derecho del corazón.
En una forma de hipertensión pulmonar, llamada hipertensión arterial pulmonar, los vasos sanguíneos de los pulmones se estrechan, bloquean o destruyen. El daño hace más lento el flujo sanguíneo a través de los pulmones. La presión en las arterias pulmonares aumenta. El corazón debe trabajar más para bombear sangre a través de los pulmones. Con el tiempo, el esfuerzo adicional hace que el músculo cardíaco se debilite y falle.
En algunas personas, la hipertensión pulmonar empeora lentamente y puede poner en riesgo la vida. Existen tratamientos que te ayudarán a sentirte mejor, vivir más y mejorar tu calidad de vida.
El cáncer de próstata es el crecimiento anormal de células malignas en la próstata, una glándula del aparato reproductor masculino que se encarga de producir parte del líquido seminal en los hombres.
En sus etapas iniciales, este tumor suele crecer de forma muy lenta y no presenta síntomas evidentes, lo que lo hace difícil de detectar sin controles médicos. A medida que progresa, puede presionar la uretra y dificultar la salida de la orina o debilitar el flujo urinario.
Si no se trata a tiempo, las células malignas pueden desplazarse hacia los ganglios linfáticos o los huesos, complicando el panorama clínico. Sin embargo, la detección precoz mediante el análisis de sangre y el examen prostático cambia drásticamente el pronóstico.
Existen múltiples opciones terapéuticas que permiten controlar la enfermedad, preservar la función del organismo y asegurar una vida plena.
El cáncer de riñón se origina cuando las células de los pequeños tubos que filtran la sangre comienzan a multiplicarse de forma anormal, formando masas tumorales. Frecuentemente, este daño progresa de forma asintomática.
Cuando el tumor crece, puede provocar la aparición de sangre en la orina o un dolor persistente en el costado de la espalda o en la zona lumbar. A medida que el tumor crece, se afecta la función renal y puede comprometer la regulación de la presión arterial y la correcta eliminación de toxinas del cuerpo.
Si se descubre en fases tempranas, la extirpación quirúrgica de la zona afectada suele ser curativa (nefrectomía parcial) y definitiva.
Los avances en terapias dirigidas e inmunoterapia han permitido que, incluso en casos avanzados, los pacientes logren una esperanza de supervivencia prolongada y una excelente calidad de vida, incluso en casos complejos.